SI CUANDO UNO DE TEIS SALE AL CAMINO PASA LO QUE PASA

OS VENIS CONMIGO?


"Definitivamente no cambias de plan, NO TIENES PLAN! Te dejas llevar para donde sople el viento..." SMS de Noé en Rumanía.
"Donde hay un deseo hay un camino" Dicho africano, Javier Reverte en Vagabundo en África.
"Be Nothing...and them you live." Krishnamurti

viernes, 11 de agosto de 2017

Espejos desnudos

Durante mucho tiempo
 temí perder mi personalidad
si desnudo
 hacía de espejo de otro ser humano.
Realmente fue así...
cada día perdía más y más,
perdía mi ego,
mis personajes
y miedos
dándole LUZ a mi verdadero SER.

viernes, 7 de julio de 2017

Zen y pillara VI

Viene de aquí

Descalzo por la arena,
al final del día,
con unos pequeños pasos
deja que todo se quede atrás.



Despídete de todo, si puedes descálzate y siente la arena bajo tus pies. Deja las cosas de la playa en la playa. ¿Cómo vas a llevarte toda esa arena en los bolsillos?

Agradecido por esta nueva experiencia, consciente de haber puesto lo mejor de ti, tu presencia, para proteger a la píllara. Suelta esta realidad para que quede en la playa y no te acompañe a casa.

Puedes conectar un momento con tu cuerpo y ver que necesitas: un baño fresco, algún estiramiento, comer, beber, descansar los ojos a la sombra, charlar.

Date el regalo de conectar contigo, pues desde ahí comienza todo.

Descansa de cuerpo y mente, pues necesitarás toda tu energía la próxima vez que llegues a la playa.







FIN


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jueves, 29 de junio de 2017

Si no hubiera pasado el tiempo

Zen y pillara V

viene de aquí

Haz tu cometido sin esperar agradecimiento,
ni tan siquiera de tu propia mente.

La píllara, como ave salvaje, limícola, que se alimenta de pequeños artrópodos de playa, nunca ha tenido relación directa con los humanos, aúnque se vea influida por los usos que estos hacen de la playa.

Por esto, su relación natural ante nuestra presencia es escapar. Nunca pensará que vamos a hacer algo por ella, a protegerla, o que nos preocupamos por su supervivencia. Ella se ocupa de su supervivencia, y hace lo que tiene que hacer, es píllara, no gaviota, ni golondrina. Así que hace todo lo que su esencia de píllara le indica.
Cuando piensas en el agradecimiento, en la recompensa, en las cifras de crías protegidas, en todo eso que está en la cabeza, te estás yendo muy lejos de la playa, con lo que tu presencia estará más en la mente que en la píllara. 

Puedes en cualquier momento observar que esto es así, el ser humano funciona de esta manera, viajando mentalmente al futuro y al pasado. Acógelo con compasión, detente y vuelve a respirar tres veces, concentra tu atención en un objeto concreto, respira y permite que esos pensamientos pasen como el agua del río.




miércoles, 21 de junio de 2017

Zen y píllara IV

viene de aquí

La píllara

avanza más rápido

por las líneas que deja en la arena la máquina de limpieza

que por las huellas del que la protege.


Nada es bueno, nada es malo, todo es lo que es. Observa todo lo que te conmueve y remueve en la playa. Si eres capaz de sentir compasión por un animal de otra especie como es la píllara, cuánto más podrías sentir compasión por el ser humano que lleva la máquina de limpieza, por el hombre mayor que pasea sus perros sueltos, por la pareja que entra en el perímetro de protección.

Sonríe sinceramente, con compasión, ante sus actos de inconsciencia y ante tus reacciones de ira y mal humor. Acepta tus juicios y acoge la realidad que está sucediendo.



Saluda cordialmente, desde el fondo de tu corazón, al hombre que pasa la máquina de limpieza a primera hora de la mañana. Él está en su camino, probablemente le parezca tan raro lo que tú haces como a ti te parece extraño que las personas quieran una playa límpia y muerta. Pero si tu sonrisa y saludo son sinceros creareis un puente de unión entre dos realidades tan distintas, ni él se sentirá juzgado, ni tú te sentirás fracasado en el intento de proteger a la píllara.





Observa como la huella de la máquina en la arena es utilizada por la píllara para esconderse y correr a gran velocidad por delante del nido, es como su autopista, le allana el terreno.

Sin embargo las huellas de las personas que pasean por la arena, incluso para proteger a la píllara, generan montículos y agujeros, que para la píllara son de una dimensión tal que pueden ocultarse en ellos, formando estas huellas obstáculos que deben sortear.














viernes, 16 de junio de 2017

lunes, 12 de junio de 2017

Zen y píllara III

Viene de aquí

Aunque las señales en la arena, 
los palos y las plantas, 
mar y cielo
 y las píllaras parezcan las mismas, 
 cada día es nuevo e irrepetible. 

Observa cada situación con los ojos de la novedad, pues la realidad que aparece ante ti es nueva en cada ocasión. La mente tratará de buscar repeticiones para sentirse segura, escribiendo un guión e intentando encajar lo real en él: “esto es así, va a suceder aquello”. 

Conecta primero con tu cuerpo, cambiante a cada momento también. A cada paso la arena se mueve de manera diferente bajo tus pies, ¿cómo sientes las piernas ahora? Siente el ritmo de tus pasos por la arena, observa tu respiración, las sensaciones corporales son el motor de arranque para conectar con el momento. Siente como estás de pié en la arena, estira tu cuerpo, cuando sientas calor camina por la orilla y toma la humedad del inmenso mar. 


Respira y concéntrate en el aquí y ahora, sólo así podrás conectar con lo que está sucediendo delante tuya. Así, el hecho de que una píllara baje la duna como despistada y pase ante ti, abriendo un poco las alas, y con una actitud entre distraida y preocupada, puede significar que no contaba contigo o que tiene un nido en la duna, ¿cómo lo sabrás sin conectar con este instante?


Sorpréndete a cada momento con lo que sucede ante tus ojos, pues es único e irrepetible, el milagro de la vida que se da ante nosotros.




continúa aquí
Cosas del camino...