Reflexiono sobre lo acontecido, cómo de viaje, y en un país con un habla desconocida, afilas los sentidos y todo se vuelve mucho más sencillo.
Tan sólo unas horas antes iba en un mini~bus hacia Borsa, para ver como entraba en el parque Rodnei...en otro asiento un nórdico rubiales ojeaba un mapa, estuve tentado a pedírselo, pero me concentre en el hermoso paisaje, un bosque de coníferas, verdísimo, oscuro y encajonado en un valle de río. Bajamos, bajamos y bajamos valle, para luego subir y subir, curva tras curva, el río rujiendo alado.
De pronto, una curva en lo alto de una montaña, el rubiales que se baja, veo que hay carteles con mapas de parque, pues yo también me bajo, así, sin preguntar ni na, solo lo sentí...

Al nórdico lo esperaban dos amigos tomando cervezotas, a mi nadie, vi uno de los mapas y el titulo era de las montañas del norte, ui ui que me he colao... me fui a un bar y me sacaron un mapa, me explicaron en italiano que podía dar un paseo hasta el lago Izvoru y luego ir bajando, ver la Cascada Cailor, de mas de 50 metros y llegar, siguiendo el camino del funicular al complejo turístico de Borsa (a donde quería llegar dando un rodeo por carretera, pasando primero por Borsa). La gente de este lugar perdido, Paso Prislop, superamable, le tiré una foto al mapa, y cuando les pedí una botella de agua, me dijeron que no tenían pero que la del grifo esta muy buena, y buscaron una botella para dármela.



Así, con una sonrisa sigo camino con mi mochilón, me pierdo un poco, para ver una granja de vacas en medio de un valle de montaña, que vida llevan aquí?
Sigo camino para descubrir que la cascada Cailor es enorme, un hilo blanco, continuo que cae por el medio del bosque, rugiendo, se ve incluso desde el otro lado del valle por donde bajo.
Casi llegando al complejo turístico, un pequeño pueblito de montaña, me cruzo con un paisano que sube la pista de esquí (ahora sin nieve, claro) degollao, con una pesada bolsa a la espalda. Me llama y antes de que me acerque ya se ha sentado. Le digo que nu vurg mult rumani, osea que no hablo mucho, y el sonríe, de donde, España, farfulla sabe dios lo que, ah de donde vengo, lacul lacul, ahhh formuosa, da da, el tipo saca una botella...palinca.
Al bajar el pequeño sorbo por mi garganta noto fuego vivo, este aguardiente es brutal, me pregunta si tengo mujer, no, y se ríe, bueno pues ahí abajo busca una, parece decir eso o algo parecido.
Se levanta y tira para arriba, no sé si hace eses por la pendiente o el palinca que debe llevar en el cuerpo.
Me acerco al pueblo, encantado de este día, de fluir, de leer lo que no esta escrito pero esta ahí mismo.
Intuición, instinto... aún nos queda algo de animal al fin y al cabo...
ResponderEliminarQué envidia me das! Vagar así dejando que las cosas ocurran, empapándote de las experiencias y recuperando el instinto para decidir...Disfrutando de los pequeños placeres, mis favoritos.
ResponderEliminarSigo leyendo, que me encantan tus aventuras, Suso.
Un beso,
Cada instante, es unico e irrepetible, y solo depende de nosotros sentirlo como tal, dejarnos llevar, fluir, abrir la mente y leer todas las senhales que estan sucediendo a nuestro alrededor, por eso por el camino yo me entretengo, porque en ese pasar del tiempo, vivo, como nunca.
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